Advanced Micro Devices (AMD) reportó ingresos totales por 13.400 millones de dólares durante el tercer trimestre, lo que representa un incremento del 45% en comparación con el mismo período del ejercicio anterior y supera las previsiones que la propia compañía había fijado para este ciclo. Este desempeño financiero estuvo impulsado de manera determinante por el dinamismo de su división de centros de datos, un segmento clave que prácticamente duplicó su facturación anual y consolidó la transición de la firma hacia la infraestructura de alta cómputo. La directora ejecutiva de la empresa, Lisa Su, señaló mediante un comunicado oficial que el cumplimiento de estas metas responde a la expansión acelerada en la adopción de sus arquitecturas de procesamiento y a la demanda sostenida en el mercado corporativo.
Analistas del sector tecnológico y firmas de corretaje, como XTB, destacaron que los ingresos de la división de centros de datos alcanzaron la cifra récord de 8.500 millones de dólares, lo que equivale a un crecimiento del 97% interanual. Este avance responde a la adopción comercial de los procesadores EPYC y al despliegue de las unidades de procesamiento gráfico de la serie AMD Instinct MI450. Con estos resultados, el segmento de centros de datos pasó a representar cerca de dos tercios de la facturación total de la empresa, consolidando un cambio estructural frente a su dependencia histórica de los componentes tradicionales para computadoras personales y consolas de videojuegos.
En contraste con el crecimiento en la infraestructura empresarial y de inteligencia artificial, otras áreas de negocio de la compañía experimentaron comportamientos mixtos. La división combinada de clientes y videojuegos registró ingresos por 3.700 millones de dólares, lo que implica un descenso del 8% en términos interanuales. Dentro de esta categoría, la facturación del negocio de videojuegos cayó un 40% hasta situarse en 773 millones de dólares, debido a reducciones en las ventas de componentes gráficos y productos semi-personalizados. No obstante, el segmento enfocado en clientes creció un 7% impulsado por la comercialización de procesadores móviles Ryzen, mientras que el área de soluciones embebidas avanzó un 29% hasta los 1.100 millones de dólares, favorecida por la demanda en los sectores automotriz, aeroespacial y de comunicaciones.
En el plano financiero general, AMD reportó una utilidad neta bajo principios contables GAAP de 2.428 millones de dólares, duplicando prácticamente los registros del año previo, con una ganancia diluida por acción de 1,46 dólares. Sobre una base ajustada o no GAAP, la ganancia por acción se ubicó en 2,09 dólares. Adicionalmente, la compañía anunció acuerdos estratégicos para adquirir World Labs y Taalas con el propósito de ampliar sus capacidades tecnológicas en modelos de investigación y silicio especializado para inferencia, en un mercado de semiconductores donde compite directamente con corporaciones como Nvidia e Intel.
Para el cuarto trimestre, la compañía proyecta alcanzar ingresos cercanos a los 17.000 millones de dólares, con un margen de variación del 3%, lo que implicaría un crecimiento interanual estimado del 66%. Analistas financieros apuntan que estas previsiones superan las estimaciones conservadoras del mercado, aunque advierten que la estabilidad de estas proyecciones dependerá de la evolución en los costos de financiamiento y del ritmo de inversión de los principales operadores de centros de datos en el ecosistema global.
Fuente: AMD | Editado por CDOL








































