La demanda de servidores para IA compromete la producción de teléfonos y PCs

La prioridad otorgada a los grandes centros de cómputo encarece las piezas y amenaza con frenar las entregas de dispositivos electrónicos de consumo.

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IA de Gemini.

La presión constante que ejerce la construcción de infraestructura para inteligencia artificial amenaza con mantener bajo tensión la cadena global de semiconductores durante lo que resta del decenio.

De acuerdo con las previsiones que la surcoreana SK Hynix compartió en su último reporte financiero, la escasez de memorias para chips se extenderá al menos hasta 2030, impulsada por un volumen de pedidos que sobrepasa por completo el ritmo de expansión de las plantas de fabricación.

En su encuentro con inversionistas, la firma explicó que elevar la inversión o construir nuevas fábricas no bastará para resolver la brecha en el corto plazo. Producir la tecnología de última generación implica una complejidad técnica alta que demora la salida de nuevos lotes, mientras los centros de datos orientados a entrenar e implementar modelos de lenguaje continúan absorbiendo la mayor parte de las existencias.

El impacto ya empieza a salpicar a los productos de consumo masivo. Representantes de la compañía advirtieron a los analistas que los mayores costos de los insumos y la preferencia otorgada a los gigantes tecnológicos apretarán el margen de maniobra para quienes ensamblan computadoras y teléfonos inteligentes, lo que terminaría reduciendo las entregas de estos equipos.

Las proyecciones de SK Hynix se alinean con los análisis de firmas como Gartner e IDC, que vienen documentando cómo la disputa por memorias de alto ancho de banda, conocidas como HBM, reorganiza las prioridades del sector. A esto se sumará la demanda proveniente de áreas como la conducción autónoma y la robótica avanzada, que exigirán cada vez más capacidad de cómputo dedicada.

El diagnóstico de la empresa es que el uso cotidiano de algoritmos para crear software, gestionar la atención al cliente o procesar datos empuja a empresas y gobiernos a sostener inversiones elevadas en servidores. Este escenario augura varios años de tensión en el abastecimiento de piezas fundamentales para la industria tecnológica.

Fuente: SK Hynix

 

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