Las organizaciones públicas y privadas enfrentan un riesgo creciente derivado de las credenciales de acceso que continúan activas tras la finalización de una relación laboral o contractual.
Según una advertencia emitida por Liberty Networks, las cuentas olvidadas de exempleados y los permisos acumulados por proveedores externos representan vulnerabilidades críticas que pueden exponer información financiera y bases de datos confidenciales.
El problema surge cuando un atacante intercepta estas credenciales y logra ingresar a los sistemas corporativos utilizando una identidad que la infraestructura tecnológica de la empresa todavía reconoce como legítima y autorizada.
La problemática abarca también los movimientos internos de personal dentro de las mismas compañías. Cuando un colaborador cambia de departamento o de funciones, suele conservar autorizaciones previas que ya no forman parte de su operativa diaria, ampliando de manera innecesaria la superficie de ataque.
Danilo Fernandes, Vicepresidente y Director Comercial para América Latina de la compañía, señala que la solución pasa por integrar la revisión de estas autorizaciones dentro de la estrategia general de protección del negocio, superando la visión de que se trata de una tarea meramente técnica o rutinaria para los departamentos de tecnología.
Para mitigar esta exposición, los especialistas recomiendan la adopción de modelos basados en el principio de confianza cero, conocido en el sector como Zero Trust. Este enfoque operativo establece que ninguna solicitud de conexión debe recibir aprobación automática, incluso si proviene de redes internas o de usuarios previamente identificados.
Cada acceso requiere una validación continua de la identidad y del estado del dispositivo, aplicando además restricciones estrictas sobre las acciones que cada cuenta puede realizar una vez dentro del sistema. Bajo este criterio, un proveedor externo de servicios debe contar con privilegios limitados exclusivamente a los recursos indispensables para su labor y durante el plazo exacto de su contrato, retirando los accesos de forma inmediata al concluir el vínculo comercial.
Los datos del sector confirman que la explotación de accesos legítimos es una de las principales vías de intrusión utilizadas por los ciberdelincuentes. El reporte global sobre el panorama de amenazas elaborado por Fortinet indica que la gran mayoría de los incidentes registrados en entornos de nube tiene su origen en credenciales robadas, filtradas o empleadas de manera indebida.
Asimismo, estudios internacionales como el informe de ciberseguridad del Foro Económico Mundial reflejan que una proporción significativa de las grandes corporaciones identifica la gestión de terceros y de la cadena de suministro como uno de sus mayores desafíos de seguridad digital, evidenciando que cada proveedor con acceso a la red representa un punto potencial de vulnerabilidad.
Los analistas insisten en que la seguridad de la información requiere que los equipos directivos asuman un rol activo en la supervisión de los privilegios digitales. Las auditorías internas deben responder con claridad a cuestiones fundamentales sobre quién posee llaves de acceso a los sistemas críticos, qué operaciones puede ejecutar cada usuario y de qué manera se detectan anomalías en el comportamiento de las cuentas. De este modo, las empresas buscan cerrar las brechas que permiten que un error administrativo o una cuenta desatendida se conviertan en una brecha de seguridad a gran escala.
Fuente: Liberty Networks





































