Intel Corporation está implementando una serie de medidas de reestructuración y ajuste en su estrategia global, incluyendo la cancelación de proyectos de fábricas en Europa y una reducción significativa de su fuerza laboral. Estas acciones se producen después de que la compañía reportara un crecimiento plano en sus ingresos del segundo trimestre de 2025.
La empresa tecnológica anunció recientemente que reducirá su plantilla en aproximadamente un 15% a lo largo de este año, con el objetivo de finalizar 2025 con alrededor de 75.000 empleados. Esta medida sigue a una importante reorganización interna que ya había disminuido a la mitad las capas gerenciales de la compañía. Se estima que los recortes de personal afectarán a más de 24.000 trabajadores a nivel global.
En su informe de resultados del segundo trimestre, Intel registró ingresos de $12.900 millones, cifra que se mantuvo sin cambios respecto a los $12.800 millones del mismo periodo en 2024. A pesar de la estabilidad en los ingresos, la compañía reportó pérdidas operativas de $2.900 millones este trimestre, una reducción del 81% interanual, lo que sugiere una mejora en la eficiencia operativa. El negocio de centros de datos e inteligencia artificial de Intel mostró un aumento del 4%, y su negocio de fundición un 3%. Sin embargo, el valor de las acciones del fabricante de chips experimentó una caída tras el anuncio de los resultados.
Lip-Bu Tan, CEO de Intel, quien asumió el cargo hace pocos meses, indicó durante la conferencia de resultados del 24 de julio que la compañía busca construir una «fundición disciplinada financieramente». Como parte de esta visión, la empresa está deshaciéndose de algunas inversiones que considera «demasiado grandes y demasiado pronto», y ha identificado que su huella de fábricas se ha vuelto «innecesariamente fragmentada e infrautilizada».
Para optimizar sus operaciones y fortalecer sus reservas de efectivo, Intel ha cancelado sus planes para construir una fábrica de chips en Alemania y una instalación de ensamblaje y prueba en Polonia. Además, consolidará sus operaciones de ensamblaje y prueba ubicadas en Costa Rica, trasladándolas a sitios existentes en Vietnam y Malasia. La construcción de su fábrica de chips en Ohio, Estados Unidos, también se ralentizará. Estas decisiones de consolidación y cancelación de proyectos buscan alinear el gasto de capital con la demanda real del mercado.
Estas acciones de reestructuración y reducción de plantilla, incluyendo despidos masivos el año anterior, reflejan un esfuerzo continuo por parte de Intel para mejorar su posición competitiva y su rentabilidad en un mercado de semiconductores en constante evolución. La dirección de la empresa reconoce que el proceso tomará tiempo, pero percibe «claras oportunidades para mejorar nuestra posición competitiva y nuestra rentabilidad».
Fuente WEB | Editado por CDOL







































