La empresa tecnológica Meta ha interrumpido las operaciones de su programa denominado Model Capability Initiative, una herramienta de entrenamiento de IA que se fundamentaba en el registro de las pulsaciones de teclado y los movimientos de los ratones de sus propios trabajadores. De acuerdo con una información publicada por el medio Business Insider, la determinación de paralizar el proyecto se adoptó después de que un inconveniente técnico provocara una filtración de datos interna, un incidente que vulneró por completo los protocolos de seguridad que se habían diseñado en la fase inicial del proyecto.
La recolección de datos mediante este sistema abarcaba información de carácter altamente confidencial. Debido al fallo en la plataforma, diversos elementos sensibles como las transcripciones de textos, las evaluaciones de rendimiento laboral y los mensajes de conversaciones privadas quedaron expuestos de manera inadvertida ante la totalidad del personal que compone la plantilla de la corporación.
Ante este escenario, los representantes de la multinacional afirmaron que el programa se había estructurado originalmente bajo estrictas salvaguardas orientadas a proteger la privacidad de los usuarios. Un portavoz oficial del conglomerado tecnológico manifestó que, aunque las revisiones actuales no muestran indicios de que los integrantes de la compañía hayan accedido de forma indebida a las bases de datos expuestas, la iniciativa de monitorización permanecerá pausada de manera indefinida hasta que concluyan las investigaciones pertinentes sobre el caso.
El proyecto de Model Capability Initiative se había dado a conocer de forma pública durante la pasada primavera. En la práctica, la herramienta consiste en la implementación de un software de seguimiento cuya instalación se fijó de forma obligatoria en los ordenadores de los asalariados ubicados en Estados Unidos. El objetivo del programa radicaba en registrar minuciosamente el comportamiento digital de los profesionales, guardando los clics realizados, las secuencias de las teclas pulsadas y capturando imágenes de las pantallas de manera periódica.
Los métodos de control de la corporación habían generado dinámicas particulares de gestión del tiempo en las oficinas. A comienzos del mes de junio, la dirección de Meta había concedido una opción para que los miembros de la organización pudieran pausar las actividades de este sistema de vigilancia por un lapso máximo de 30 minutos diarios, un espacio temporal concebido con el propósito de que las personas gestionaran sus asuntos personales sin que sus datos quedaran registrados en los servidores de la firma.
Fuente: Meta





































