Tres proyecciones independientes coinciden en que la memoria avanzada se perfila como un componente cada vez más relevante para la infraestructura de inteligencia artificial, centros de datos y cómputo de alto desempeño. Sin embargo, las estimaciones de tamaño difieren de forma amplia según la definición de mercado y las tecnologías incluidas.
La consultora The Business Research Company proyecta que el mercado global de memorias de nueva generación pasará de US$5.850 millones en 2025 a US$7.140 millones en 2026, lo que supone una tasa de crecimiento anual compuesta de 22,1%. Para 2030, el informe estima un valor de US$15.630 millones, con una expansión anual promedio de 21,7% entre 2026 y 2030.
Bajo esa categoría se agrupan arquitecturas de memoria diseñadas para elevar el ancho de banda, reducir la latencia, disminuir el consumo energético o aumentar la densidad de almacenamiento frente a alternativas convencionales. La memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM por sus siglas en inglés, figura entre las tecnologías más vinculadas con el despliegue de aceleradores para inteligencia artificial y sistemas de cómputo de alto desempeño.
El pronóstico de The Business Research Company atribuye el crecimiento a la ampliación de la infraestructura de centros de datos, la adopción de aplicaciones de IA, el cómputo en el borde de la red y la necesidad de memorias con mayor eficiencia energética. También señala la expansión de aplicaciones en los sectores automotriz e industrial, ámbitos donde la disponibilidad rápida de datos y el consumo eléctrico forman parte de las variables de diseño.
La expansión de los centros de datos ofrece uno de los indicadores que explican esa demanda. La Oficina Nacional de Estadísticas del Reino Unido reportó que la inversión en la categoría de edificios y costos de transferencia —que incluye construcciones como centros de datos, cables de fibra óptica y estaciones base— aumentó 77,7% en 2022. La inversión en edificios de ese grupo alcanzó 2.100 millones de libras esterlinas, el nivel más alto de la serie citada por la institución.
La relación entre infraestructura digital y memoria no es lineal, pero sí directa en determinadas cargas de trabajo. Los sistemas dedicados al entrenamiento y la inferencia de modelos de IA requieren mover grandes volúmenes de información entre procesadores y memoria. Cuando el flujo de datos se convierte en un límite, tecnologías como HBM permiten incrementar el ancho de banda disponible mediante apilamiento de chips y empaquetado avanzado.
Yole Group estima que los ingresos globales de HBM podrían pasar de US$17.000 millones en 2024 a US$98.000 millones en 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 33%. La firma también prevé que la participación de HBM en los ingresos del mercado DRAM avance de 18% en 2024 a 50% en 2030. Estas cifras corresponden a un segmento más específico que el mercado de memorias de nueva generación utilizado por The Business Research Company, por lo que no son comparables de forma directa.
La oferta, no obstante, continúa siendo un factor determinante. TrendForce ha advertido que la demanda de chips para IA impulsa el uso de pilas HBM de mayor capacidad, mientras que los rendimientos de fabricación, los procesos de certificación y la capacidad de encapsulado avanzado limitan el suministro en el corto plazo.
Asia-Pacífico concentró la mayor participación del mercado de memorias de nueva generación en 2025, de acuerdo con The Business Research Company, y la firma espera que mantenga esa posición durante el período proyectado. La región concentra fabricantes de memoria, empresas de empaquetado y fundiciones de semiconductores, elementos que influyen tanto en el suministro de componentes como en el desarrollo de tecnologías de integración avanzada.
Las previsiones deben leerse con cautela. Otras consultoras utilizan perímetros distintos y obtienen cifras considerablemente mayores: Mordor Intelligence, por ejemplo, calcula un mercado de memorias de nueva generación de US$18.230 millones en 2026 y de US$46.090 millones para 2031. La diferencia refleja que expresiones como “memoria de nueva generación” pueden abarcar desde HBM y memorias no volátiles avanzadas hasta productos y aplicaciones de memoria para aceleradores de IA.
En ese contexto, la trayectoria del sector dependerá no solo del crecimiento de los centros de datos y de los presupuestos destinados a inteligencia artificial, sino también de la capacidad de los fabricantes para aumentar la producción, mejorar los rendimientos y contener el costo de integrar memorias avanzadas en servidores, aceleradores y equipos especializados.
Fuente: The Business Research Company































