Meta detalla su sistema de enfriamiento líquido para centros de datos de IA

La compañía explica cómo reduce consumo de agua y energía mientras escala su capacidad de cómputo.

0
7
Imagen simulada por IA

Meta ha comenzado a detallar públicamente cómo funciona la infraestructura de enfriamiento que sostiene sus centros de datos dedicados a cargas de inteligencia artificial, un componente que se ha vuelto crítico a medida que los modelos y las GPU de última generación incrementan su demanda energética y térmica. Durante una visita a las instalaciones de la compañía en Texas, el desarrollador Tom Shaw describió un cambio estructural: el tránsito desde sistemas basados en aire hacia esquemas de enfriamiento líquido en circuito cerrado, una tecnología que Meta considera esencial para mantener la operación de hardware especializado sin elevar el consumo de recursos.

En los centros de datos tradicionales, el aire ha sido suficiente para mantener temperaturas operativas adecuadas. Incluso hace pocos años, configuraciones con aceleradores como los Nvidia H100 podían mantenerse con aire y un uso mínimo de agua, como se observó en instalaciones de Meta en Iowa. Sin embargo, el aumento sostenido en la densidad de cómputo y en la potencia térmica de las GPU ha llevado a la compañía a adoptar un método más eficiente: el enfriamiento líquido directo al chip mediante un circuito cerrado que reutiliza la misma mezcla de agua y glicol durante largos periodos, potencialmente hasta una década.

El principio es sencillo. El líquido circula por los racks, absorbe el calor y luego pasa por intercambiadores térmicos que lo enfrían antes de regresar al hardware. Al tratarse de un circuito sellado, el consumo de agua es muy bajo. Meta afirma que un centro de datos optimizado para IA con enfriamiento líquido y enfriadores secos utiliza anualmente menos agua que un par de restaurantes de servicio completo, una comparación que la empresa emplea para contextualizar el impacto real del sistema.

Cuando las instalaciones no cuentan con infraestructura líquida integrada, Meta recurre a un enfoque denominado Air-Assisted Liquid Cooling, que combina bombas y pequeños intercambiadores distribuidos en los racks. Este diseño mantiene el principio del circuito cerrado, pero en un formato modular que facilita su despliegue en edificios existentes.

Además de la eficiencia hídrica, la compañía destaca que el enfriamiento líquido permite aprovechar mejor el espacio físico. Un sistema equivalente basado en aire requeriría bandejas casi del doble de tamaño para alojar ventiladores y conductos adicionales, lo que limitaría la capacidad total del centro de datos. Con el enfriamiento directo al chip, Meta puede instalar más GPU por rack y escalar su infraestructura sin ampliar la superficie construida.

La empresa también ha comenzado a compartir parte de esta tecnología con la industria a través del Open Compute Project, una iniciativa fundada en 2011 para promover diseños abiertos de hardware. En 2025, Meta liberó IcePack, una plataforma de racks con enfriamiento líquido que puede ser adoptada por otros operadores.

Finalmente, Meta está aplicando técnicas de aprendizaje por refuerzo para optimizar la operación de sus sistemas de enfriamiento. La compañía desarrolló un simulador físico que modela variables como clima, carga de servidores y comportamiento del equipo, permitiendo entrenar modelos sin afectar centros de datos reales. En pruebas piloto, esta estrategia redujo el consumo energético de ventiladores en centros enfriados por aire en un promedio de 20% y disminuyó el uso de agua en 4%, cifras que analistas del sector han interpretado como señales de una tendencia hacia operaciones más eficientes en grandes infraestructuras digitales.

Fuente: Meta | Editado por CDOL

Custom Text Descargue aquí el Security Report
Artículo anteriorCrecimiento exponencial y oferta diversificada: Fibex Telecom consolida su presencia en el mercado venezolano
Artículo siguienteEl esperado debut de Apple sacude el mercado de los teléfonos inteligentes plegables