Los centros de datos más extraños del mundo con hielo, arena y agua

Kingston Technology ha compilado una lista de los cinco centros de datos más extraños del mundo que también incluye un ejemplo italiano particularmente virtuoso

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En la era del Big Data, las empresas de todos los sectores industriales están enfrentando nuevas demandas en el campo de la gestión del almacenamiento. Los centros de datos prosperan en numerosas y a menudo impensables ubicaciones para satisfacer las necesidades de espacio, ahorro de energía y sostenibilidad. Desde el calor del desierto hasta el frío del círculo polar, Kingston Technology ha recopilado una visión general de los cinco centros de datos más extraños del mundo.

1 – El antiguo búnker atómico

Las Montañas Blancas de Pionen ciertamente merecen un lugar de honor. A unos 30 metros bajo tierra y a pocos kilómetros de Estocolmo se encuentra este antiguo búnker atómico convertido en un centro de datos por Banhof, un proveedor de servicios de Internet sueco. El lugar es tan increíble que parece haber salido de una película, a medio camino entre un refugio para los supervivientes de un apocalipsis y un escondite para los agentes de espionaje: cascadas, LEDs multicolores, plantas por todas partes y niebla artificial incluida. Este lugar, que parece estar en estado suspendido desde los años 70, también había atraído la atención de Wikileaks en el pasado, que había hecho de este inmenso centro de datos su centro de operaciones.

2 – En medio del desierto

No sólo las luces y los sonidos del patio de recreo para adultos más famoso del mundo. El desierto de Nevada tiene un sinfín de sorpresas: a pocos kilómetros de Las Vegas, se encuentra SuperNap, el centro de datos más poderoso y estratégico de los Estados Unidos. Hay razones precisas por las que se encuentra en esta tierra desolada; en el desierto de Nevada, de hecho, también hay miles de cables de interconexión de la American Telco, que hacen de la zona una de las más interconectadas de la nación y quizás del mundo. Además, el área de Las Vegas es una de las pocas en los Estados Unidos que nunca ha sufrido ningún desastre natural en particular, como terremotos, huracanes y tifones; no sólo en el área la energía es fácil de conseguir y barata.

3 – Entre el hielo del polo

Kolos ha elegido la ciudad de Ballangen, en el Círculo Polar Ártico, como sede de su centro de datos, destinado a convertirse en uno de los más grandes del mundo. El objetivo es recoger una cantidad de servidores que requieren más de 1000 MW de potencia en un área de unos 600.000 metros cuadrados. ¿Pero por qué el círculo polar? En el país de los osos blancos y de los hielos perennes (al menos hasta ahora), la empresa pretende contener los costos gracias a las bajas temperaturas, que enfrían naturalmente los servidores sin necesidad de intervención artificial, y a la energía hidroeléctrica, que ciertamente no falta en el lugar. En la zona existen numerosas presas y parques eólicos. Finalmente, se han instalado grandes cantidades de cables de fibra óptica en las proximidades de un ferrocarril construido para transportar hierro.

4 – En el fondo del mar

No es ningún secreto que, dentro del Proyecto Natick, cuyo objetivo es construir centros de datos más eficientes desde el punto de vista energético, con vistas a una informática cada vez más ecosostenible, Microsoft ha decidido hundir un centro de datos en el mar cerca de las Islas Orcadas, frente a la costa de Escocia. El cilindro blanco de más de 12 metros de longitud, con algo menos de 900 servidores, construido en Francia por el grupo Naval, puede permanecer bajo el agua hasta cinco años. En este caso, el objetivo es ahorrar energía mediante la refrigeración en el mar y la reducción de la corrosión, que es un problema importante para los centros de datos. Como no hay personas, el oxígeno y la mayor parte del vapor de agua pueden ser completamente eliminados.

5 – El ecológico a un paso de Bergamo (Italia)


Una curiosidad que debería volverse normal: los centros de datos de Aruba utilizan energía enteramente de fuentes renovables, la autoproducen o, si es necesario, la extraen de la red certificada. En un contexto ciertamente menos particular que los otros mencionados hasta ahora, el mayor centro de datos de Italia es un ejemplo único de sostenibilidad: es el Global Cloud Data Center, el mayor de Italia, situado en Ponte San Pietro (Bérgamo), una zona segura desde el punto de vista sísmico e hidrogeológico. El centro de datos tiene una superficie de 200.000 m² y recupera la energía necesaria para alimentarse del agua del cercano río Brembo y de los miles de paneles fotovoltaicos que cubren las paredes.

«Independientemente del contexto, es esencial que todos los centros de datos puedan mantener un rendimiento consistente y de alta calidad, las 24 horas del día, los 365 días del año, mientras se enfrentan a la creciente cantidad de datos e información que deben ser procesados, procesados y almacenados», dijo Stefania Prando, Gerente de Desarrollo de Negocios de Kingston Technology.

Redacción Cambio digital On Line