Setas mágicas y LDS, las drogas mueven Silicon Valley

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Setas mágicas, ketamina y LSD, el ácido que marcó el «Verano del Amor» hace más de 50 años. En Silicon Valley se consumen cada vez más drogas que, habiendo dejado atrás la fase en que se limitaban a la sobremesa, han pasado a formar parte de la cultura empresarial para aumentar la productividad, inventar y mejorar la concentración.

La tendencia lleva años en Silicon Valley, donde reina la creencia de que los psicodélicos en microdosis pueden expandir la mente y los horizontes y producir mejores resultados laborales.

Entre los «adeptos» al movimiento de las microdosis de psicodélicos figuran -informa el Wall Street Journal- excelentes nombres: desde Elon Musk con la ketamina hasta Sergey Brin de Google, con las setas mágicas. El visionario Steve Jobs admitió haber consumido LSD, calificando la droga de »una de las dos o tres cosas más importantes» que había hecho en su vida. Para los directores generales y los consejos de administración, sin embargo, la tendencia corre el riesgo de abrir nuevos problemas y frentes legales.

Muchas personas recurren a los psicodélicos en busca de una mayor claridad mental o para hacer frente a problemas de salud y luego acaban consumiéndolos en fiestas y raves de Silicon Valley, donde estas drogas han pasado a desempeñar un papel similar al del alcohol en los cócteles. Las invitaciones a las cada vez más frecuentes «fiestas psicodélicas» se envían a través de la plataforma Signal para que sean difíciles de compartir, e incluso se pide a algunos de los asistentes que firmen acuerdos de confidencialidad.

El motor del uso informal de psicodélicos en el mundo tecnológico es el trabajo de investigadores y médicos que buscan nuevas soluciones para los problemas de salud mental. La ketamina, por ejemplo, es recetada por los médicos para tratar la depresión o el trastorno de estrés postraumático.

Cada vez son más los inversores que apuestan por empresas que desarrollan curas con psicodélicos: según algunas estimaciones, se espera que el valor del mercado -incluidas las empresas que investigan y realizan pruebas para legalizarlos- alcance los US$11.800 millones en 2029, frente a los US$4.900 millones de 2022.

Fuente: Web. Editado por CambioDigital OnLine

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