El IA Tech Day de Intenzia reunió a líderes de la industria tecnológica para abordar la innovación como un concepto intrínsecamente ligado al avance de la inteligencia artificial (IA).
Las discusiones en el panel revelaron que verdadero desafío no reside en la tecnología en sí, sino en la capacidad humana de atreverse a cambiar y adoptar una nueva mentalidad o mindset. Los expertos coincidieron en que la innovación, hoy facilitada por la IA, es un proceso inherente al ser humano, aunque históricamente requiere de una figura disruptiva dispuesta a ser «quemada» por proponer un cambio radical.
Un punto focal del debate fue el desafío de la adopción. Uno de los panelistas compartió la experiencia de convencer a un departamento de ventas exitoso para que innovara. A pesar de que la organización creía que podían hacerlo mejor, el reto fue persuadir a quienes ya estaban cómodos con su éxito. La solución no fue solo la implementación de tecnología, sino un extenso proceso de formación que duró siete meses y requirió 15 sesiones para cambiar la percepción inicial de los vendedores, quienes veían la nueva implementación como un «retrabajo» más que como una ventaja.
Otro experto recordó la disrupción que supuso la implementación de la teoría de las restricciones y la «oficina libre de papel» en Venezuela, donde se le dijo que estaba «loco» por proponer eliminar las papeleras de los escritorios. Hoy, esas ideas son la norma, lo que ilustra cómo el proceso creativo, de disrupción y de innovación siempre requiere de una persona dispuesta a liderar la bandera.
La inteligencia artificial en la mejora de procesos
La IA se está utilizando de manera intensa para aumentar la productividad y cultivar la confianza con el cliente a través de un entendimiento profundo (know your client).
Aceleración del proceso de ventas
Integración total de datos: los equipos de ventas están integrando todos los puntos de contacto con el cliente (llamadas grabadas con dispositivos Applaud, Whatsapp, email) con sistemas de gestión de relaciones con clientes (CRM) y dashboards de Power BI con históricos de ventas.
Análisis inteligente de interacciones: la IA transcribe las reuniones y genera minutas inteligentes que identifican lo que le gusta al cliente, su perfil psicológico, necesidades actuales y temas relevantes. En el caso de whatsapp, la IA evalúa el nivel de la conversación, los requerimientos y el tiempo de respuesta.
Asistencia a la venta con ChatGPT: los vendedores utilizan chatGPT con un proyecto por cliente para obtener sugerencias estratégicas basadas en el perfil, el histórico de ventas y la realidad del mercado. Este uso dota al vendedor de una ventaja competitiva significativa, aunque no lo hace «infalible».
Automatización de tareas repetitivas
En el ámbito corporativo, la IA ya es una herramienta cotidiana. En una gran empresa tecnológica multinacional, se estima que el 95% del personal utiliza IA en su día a día para temas de productividad. Tareas sencillas y repetitivas, como la preparación mensual de presentaciones e invitaciones a reuniones, han pasado de ser procesos manuales a estar totalmente automatizados y personalizados, escalando las acciones de manera sencilla.
El imperativo humano: agregar valor para la gente
La adopción de la IA está marcada por un cambio de paradigma social: se transita de una sociedad con la capacidad de repartir a una con la capacidad de crear. Por ello, todos tienen la obligación de agregar valor en cada actividad.
«La inteligencia artificial es una gran oportunidad y una gran herramienta para crecer y para ser más eficientes en ese proceso de agregación de valor que es una capacidad totalmente nuestra, es una capacidad de los seres humanos», dijeron.
El objetivo fundamental de todo desarrollo tecnológico es que sea hecho por y para la gente, asegurando que el ser humano esté mejor. Este es «nuestro mundo, no el mundo de la inteligencia artificial ni el mundo de las máquinas».
Ética y las características del innovador
Es imprescindible que detrás de los resultados generados por la IA exista un ser humano que corrija y le ponga límites éticos y morales al proceso. Un ejemplo de esto es la experiencia de Fedecámaras, que ante la necesidad de agregar valor a su membresía e incorporar la IA a sus procesos, entendió de inmediato que era necesaria una comisión de expertos encargada de establecer dichos límites éticos y morales.
El innovador exitoso debe poseer características fundamentales que se atribuyen al emprendedor: Sentido de sacrificio y organización, constancia y perseverancia, sentido de trascendencia.
La piel del innovador venezolano: coraje y adaptación
El panel destacó una característica particular en Latinoamérica y Venezuela: la alta tasa de adopción de la IA. Mientras que en otros continentes la adopción ha sido más lenta por el miedo a que la IA quite puestos de trabajo, en Latinoamérica se ve la tecnología como una herramienta que ayuda a «recuperar el tiempo que no tenemos» y a optimizar el esfuerzo.
Se resaltó que el venezolano es creador, soñador por naturaleza, se anticipa y busca soluciones, forzado por los retos cotidianos del país que obligan a repensar procesos básicos. El innovador latinoamericano está hecho de coraje y busca activamente beneficiarse de la tecnología sin miedo a adentrarse en ella.
No hay tiempo libre, hay más tiempo para potenciar
La pregunta sobre «¿Qué hacemos ahora con tanto tiempo libre?» generada por la automatización de la IA (una presentación que antes tomaba días, ahora se hace con un prompt de 20 minutos) fue respondida con una fuerte negación.
No se genera tiempo libre, se recupera: «la IA no genera tiempo libre, sino que ayuda a ganar tiempo para desarrollar más actividades, ser más productivos, más eficientes y más competitivos en un mundo que impone ese desarrollo», dijo un panelista.
Perfeccionar lo humano: «el tiempo que se «recupera» debe dedicarse a perfeccionar el arte de sentir, de liderar, de transformar y de conectarse emocionalmente. Estas habilidades humanas no pueden ser inspiradas por una máquina», destacó otro.
La velocidad obliga a la adaptación: la velocidad de la evolución tecnológica obliga a todos, sin importar la edad o el área de trabajo, a adaptarse. El dominio de las herramientas de IA será pronto tan fundamental como lo fue en su momento incluir en el currículum el dominio de Office o Excel, con la diferencia de que este período de adaptación será mucho más corto.
La estructura del prompt y el contexto humano
El prompt (el arte de saber hacer preguntas a la IA) se presentó como la clave para un uso efectivo. Aunque existen modelos estructurales (como la técnica mnemotécnica TACO: Tarea, Actor, Contextos, Output/Salida, Componentes), se enfatizó que no existe una forma genérica única debido a que los principales modelos (ChatGPT, Gemini, Claude, DeepSeek, Copilot) fueron desarrollados en inglés. La traducción del español representa un consumo de recursos extra para la IA.
El mensaje más importante para los usuarios es que la IA fue hecha por y para el humano, replicando el contexto social. Este contexto humano es el que se debe replicar en la interacción con la IA. «Más contexto, mejor resultado: mientras más contexto y especificidad se brinde a la IA, mejor será el resultado», destacaron.
Autor: Clelia Santambrogio, Giorgio Baron, CDOL






































