NVIDIA abrió su año fiscal 2027 con un trimestre que volvió a mostrar el peso que la infraestructura de inteligencia artificial ha adquirido en su actividad. La compañía informó ingresos por 81.6 mil millones de dólares entre febrero y abril, una cifra que refleja tanto la expansión global de centros de datos especializados como la adopción creciente de modelos generativos y sistemas autónomos en sectores muy distintos. El margen bruto se mantuvo en torno al 75%, un nivel que la empresa ha logrado sostener en un contexto de fuerte demanda y de una cadena de suministro que continúa ajustándose a la escala de los nuevos despliegues de IA.
El beneficio neto ascendió a 58.321 millones de dólares, impulsado por la comercialización de plataformas de cómputo acelerado y por la transición de muchos clientes hacia arquitecturas diseñadas para entrenar y ejecutar modelos de gran tamaño. La dirección de NVIDIA describió este momento como una fase en la que las llamadas “fábricas de IA” —instalaciones dedicadas a generar, adaptar y operar modelos avanzados— se están convirtiendo en un componente habitual de la infraestructura tecnológica de empresas, gobiernos y centros de investigación. En paralelo, la compañía destinó cerca de 20 mil millones de dólares a recompras de acciones y dividendos, y su junta aprobó una ampliación de 80 mil millones en la autorización de recompra, además de elevar el dividendo trimestral a 0,25 dólares por acción a partir de junio.
El trimestre estuvo acompañado por una reorganización interna que agrupa las actividades de la empresa en dos grandes áreas: Data Center y Edge Computing. La primera concentró la mayor parte del crecimiento, con ingresos de 75.2 mil millones de dólares. Bajo la estructura anterior, la división de cómputo para centros de datos aportó 60.4 mil millones y la de redes 14.8 mil millones. Este rendimiento coincidió con el lanzamiento de la plataforma Vera Rubin, que incorpora un nuevo procesador orientado a cargas de trabajo autónomas, y con la introducción de BlueField‑4 STX, una arquitectura de almacenamiento acelerado diseñada para entornos de IA. También entró en producción Dynamo 1.0, un software de código abierto que optimiza la inferencia generativa en GPUs Blackwell, y se ampliaron los modelos abiertos de la compañía con nuevas versiones de Nemotron, BioNeMo e Ising. NVIDIA anunció además la creación de la Nemotron Coalition, una iniciativa que reúne a laboratorios internacionales para impulsar modelos de frontera abiertos, y reforzó alianzas con empresas como Google Cloud, Marvell, Corning, Coherent y Lumentum en ámbitos que van desde la computación distribuida hasta la fotónica avanzada.
La actividad en el borde computacional también avanzó, aunque a un ritmo más moderado. Los ingresos de Edge Computing alcanzaron 6.4 mil millones de dólares, impulsados por nuevas tecnologías de renderizado y por modelos optimizados para dispositivos locales, como DLSS 4.5 y una vista previa de DLSS 5. La compañía destacó mejoras para ejecutar modelos como Gemma, Qwen, Mistral y Nemotron en GPUs RTX y en dispositivos de borde, un movimiento que busca acercar capacidades generativas a entornos donde la latencia y la privacidad son factores determinantes. En automoción y robótica, NVIDIA amplió acuerdos con fabricantes y operadores como Hyundai, Kia, Uber, BYD, Geely, Isuzu y Nissan, y presentó Halos OS, un sistema unificado de seguridad para vehículos impulsados por IA. También introdujo nuevas herramientas para robótica física, entre ellas Cosmos e Isaac GR00T, orientadas a acelerar el desarrollo de agentes capaces de interactuar con el entorno.
De cara al segundo trimestre, la empresa anticipa ingresos de 91 mil millones de dólares y un margen bruto similar al del periodo reportado. La previsión excluye ingresos por cómputo de centros de datos procedentes de China debido al marco regulatorio vigente. Los gastos operativos se situarían en torno a 8.5 mil millones de dólares en métricas GAAP, y la tasa impositiva anual se mantendría entre el 16% y el 18%. La compañía señaló que continúa ampliando su capacidad de producción y distribución para atender la demanda de sistemas basados en la arquitectura Blackwell y en sus nuevas plataformas de IA autónoma y física.
El trimestre se desarrolló en un contexto en el que gobiernos, empresas tecnológicas y sectores industriales están acelerando inversiones en infraestructura de IA. Los grandes proveedores de servicios en la nube siguen ampliando sus centros de datos con hardware especializado, mientras que industrias como automoción, manufactura, salud y telecomunicaciones incorporan modelos generativos y agentes autónomos en sus operaciones. NVIDIA subrayó que sus previsiones están sujetas a factores externos como la evolución económica global, la disponibilidad de componentes, los cambios regulatorios y la competencia en un mercado que continúa transformándose con rapidez.
Fuente: Blog de noticias NVIDIA







































