El proceso que está haciendo temblar a Silicon Valley se encuentra en su fase final. En Oakland, California, han comenzado los alegatos concluyentes en la demanda que enfrenta a Elon Musk con OpenAI y sus directivos, en uno de los casos más delicados jamás presentados ante un jurado en el sector de la IA.
El procedimiento, iniciado por una denuncia de Elon Musk en 2024, gira en torno a la transformación de OpenAI de una organización sin fines de lucro a una empresa orientada al beneficio económico. El propietario de Tesla y SpaceX, que había contribuido con US$ 38 millones al nacimiento de la startup en 2015, sostiene que el actual director ejecutivo Sam Altman y su equipo cambiaron el modelo operativo sin informarle, violando la misión para el beneficio de la humanidad compartida por los fundadores.
Según Elon Musk, este cambio de rumbo lo habría llevado a dejar OpenAI en 2018. Ahora el magnate solicita la destitución de Sam Altman y de la cúpula de la sociedad, además de una indemnización de US$ 150.000 millones que utilizará, según sus abogados, para actividades benéficas planeadas al momento de la creación de OpenAI.
Durante las tres semanas de audiencias, los abogados del hombre más rico del mundo han intentado convencer al jurado de que Sam Altman siempre actuó por interés personal, delirios de grandeza y ambiciones políticas. Interrogado por la acusación, el director ejecutivo de OpenAI admitió haber considerado la idea de postularse como gobernador de California. La defensa sostuvo que Elon Musk no solo era consciente de la transformación de OpenAI en una estructura con fines de lucro, sino que incluso había intentado adquirirla para integrarla en Tesla.
Tras los alegatos, los miembros del jurado entrarán en la sala de deliberación. Primero deberán establecer se la demanda fue presentada dentro de los plazos previstos por la ley. En caso afirmativo, tendrán que decidir la configuración de la violación del presunto acuerdo fiduciario entre los socios fundadores y si existió un enriquecimiento indebido.
El veredicto, que podría llegar ya durante el fin de semana, tendrá implicaciones directas en los planes de cotizar en bolsa a OpenAI, con una oferta pública inicial que se perfila en torno a un billón de dólares.
Fuente: Web. Editado por CDOL.








































