La sanidad sigue estando en el punto de mira de los ciberdelincuentes

Mientras tanto, tras una pausa, los mensajes de phishing con temática Covid-19 vuelven a aumentar en los Estados Unidos.

0
44

El 86% de las organizaciones que operan en el sector a nivel mundial y que se han visto afectadas por el ransomware, han tenido que interrumpir sus operaciones, y una de cada cuatro ha tenido que cerrar por completo.

La cifra se desprende de la última investigación de la empresa de seguridad Trend Micro, que muestra que el 57% de las organizaciones sanitarias de todo el mundo han admitido haber sido atacadas por ransomware en los últimos tres años.

De las organizaciones afectadas, según el análisis, el 25% dijo que se habían visto obligadas a cerrar sus operaciones por completo, mientras que el 60% reveló que algunos procesos de negocio habían cambiado como resultado. Por término medio, la mayoría de las organizaciones que participaron en la investigación tardaron días (56%) o semanas (24%) en restablecer plenamente sus operaciones.

Además, el 60% de la muestra admitió haber sufrido el robo de datos sensibles, lo que aumenta los riesgos de cumplimiento, los daños a la reputación y los costos de investigación, reparación y limpieza.

Mientras tanto, tras una pausa, los mensajes de phishing con temática Covid-19 vuelven a aumentar en los Estados Unidos. Según el sitio especializado BleepingComputer, el volumen de spam se duplicó en septiembre con respecto a los tres meses anteriores y va a seguir creciendo. En los últimos ataques, los correos electrónicos de phishing suplantan a la Administración de Pequeñas Empresas de los Estados Unidos (que se ocupa de la ayuda económica) para alojar páginas que roban los datos personales de los propietarios de las empresas.

Fuente Web. Editado y adaptado por CambioDigital OnLine

Custom Text
Artículo anterior4 problemas comunes que profesionales del marketing y analistas de datos pueden resolver juntos
Artículo siguienteEn ciberseguridad existe una regla básica: esperar lo mejor, pero prepararse para lo peor