Richard Pereira de Abside: «La nube permite integrar información de forma automática»

El ERP en la nube impulsa la agilidad y precisión en la gestión financiera moderna.

0
36
Richard Pereira, Director de Planificación y Finanzas de Abside.

En el volátil panorama empresarial actual, los equipos financieros se enfrentan a una presión creciente para ofrecer información estratégica en tiempo real, adaptarse rápidamente a los cambios del mercado y garantizar la precisión de los datos.

La implementación de sistemas ERP inteligentes en la nube se ha consolidado como la solución clave para superar estos desafíos, permitiendo a las empresas tomar decisiones rápidas, automatizar procesos críticos y, en última instancia, mejorar su rentabilidad. Organizaciones como Abside ya están experimentando su impacto transformador.

La transformación digital de las finanzas
Según datos de Aberdeen Strategy & Research, las empresas que adoptan soluciones ERP en la nube experimentan una mejora del 15,6% en la velocidad de toma de decisiones y un aumento del 12,9% en la precisión de sus informes financieros en comparación con aquellas que aún dependen de sistemas tradicionales o procesos manuales.

Richard Pereira, Director de Planificación y Finanzas de Abside, destaca la importancia de esta transformación: «La nube permite integrar información de forma automática, eliminar los silos de datos y generar reportes financieros consistentes. Esto transforma por completo la dinámica de las áreas contables y de planificación». Añade que, en el caso de Abside, esta tecnología ha «reducido tiempos críticos y elevado la capacidad de anticipación».

Adaptabilidad y eficiencia en tiempo real
Uno de los mayores diferenciadores de los ERP inteligentes en la nube es su capacidad de adaptación y escalabilidad. Permiten a las empresas integrar rápidamente datos de diversas fuentes, automatizar flujos de trabajo y establecer controles en tiempo real para evaluar riesgos y ajustar proyecciones. Esto se traduce en una mayor eficiencia operativa, un mejor servicio al cliente interno y externo, y un sólido respaldo para el cumplimiento de los objetivos estratégicos.

Las estadísticas respaldan esta evolución: las organizaciones consideradas «mejores de su clase» (el 20% con mejor rendimiento financiero) tienen un 39% más de probabilidades de haber adoptado un ERP en la nube. Este grupo también reporta mejoras significativas en rentabilidad (+15,8%) y productividad (+19,6%) en los últimos dos años.

Más allá de la eficiencia, la nube permite operar con una lógica de «tiempo real». Las métricas financieras se actualizan continuamente, brindando a los tomadores de decisiones acceso instantáneo a la información que necesitan, en el formato adecuado. Esto elimina la dependencia de informes aislados o múltiples versiones de la misma proyección, una práctica común en empresas que aún no han modernizado su infraestructura tecnológica.

«Contar con datos fiables, actualizados y visibles para todos los niveles de la organización ya no es una ventaja competitiva: es una necesidad básica para sostener el negocio», afirma Pereira.

El mensaje es claro: en un entorno donde la incertidumbre es la norma y la presión por los resultados es constante, adoptar un ERP en la nube no es solo una mejora de indicadores financieros, sino una decisión estratégica que habilita un modelo de gestión más ágil, colaborativo y enfocado en el futuro.

Fuente: Abside

Custom Text
Artículo anteriorGrok Vision de Musk se abre a todos: la IA de X también «ve» el mundo
Artículo siguienteEx-empleado de OpenAI lidera como científico del «supergrupo» de IA de Meta