La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China (NDRC) ha vetado oficialmente la compra de la startup de inteligencia artificial Manus por parte del gigante tecnológico estadounidense Meta.
La operación, valorada en más de US$2.000 millones, ha sido frenada bajo el argumento de proteger la seguridad nacional y evitar la fuga de talentos y datos estratégicos en sectores tecnológicos clave.
El organismo regulador chino emitió una orden directa exigiendo a las partes involucradas retirar la transacción y revertir el proceso de adquisición. Esta medida surge tras una revisión exhaustiva iniciada a principios de año, motivada por la preocupación de Pekín sobre el control extranjero de algoritmos desarrollados originalmente en territorio chino.
La situación ha escalado a niveles diplomáticos debido a la retención temporal en el país de dos de los fundadores de la compañía, el director ejecutivo Xiao Hong y el científico principal Ji Yichao. Aunque la empresa tiene su sede operativa en Singapur bajo la firma Butterfly Effect, ambos directivos fueron convocados a Pekín y se les impidió la salida de China continental durante el periodo de inspección regulatoria.
Tecnología en disputa y estrategia de Meta
Manus es reconocida por el desarrollo de agentes de IA autónomos capaces de ejecutar tareas complejas, como análisis financiero avanzado y gestión de bases de datos, con una mínima intervención humana. Meta anunció la compra en diciembre de 2025 con el objetivo de integrar estas capacidades en sus servicios para empresas y fortalecer su posición frente a competidores como OpenAI y Google.
Un portavoz de Meta declaró que la transacción cumplió plenamente con las leyes aplicables y expresó la esperanza de alcanzar una resolución apropiada. Sin embargo, analistas internacionales señalan que el bloqueo refleja una trayectoria restrictiva y una separación cada vez mayor entre los ecosistemas tecnológicos de Estados Unidos y China.
Impacto en el mercado global de IA
El bloqueo de esta operación, que ya había sido cerrada formalmente y se encontraba en fase de integración, plantea desafíos operativos significativos para Meta. La firma estadounidense ya había comenzado a implementar la tecnología de Manus en algunas de sus plataformas publicitarias, lo que complica el proceso de desinversión exigido por las autoridades chinas.
Este evento se produce en un contexto de creciente rivalidad tecnológica, donde China busca asegurar que las innovaciones en IA permanezcan dentro de su jurisdicción legal, independientemente de si las empresas trasladan su sede a otros centros financieros como Singapur para atraer capital extranjero.
Fuente: Web. Editado por CDOL.







































