Un estudio publicado en la revista científica Perspectives on Psychological Science revela que las personas están reduciendo progresivamente el número de palabras que pronuncian diariamente, una tendencia que se intensificó entre los años 2005 y 2019.
La investigación, liderada por la psicóloga Valeria Pfeifer de la Universidad de Misuri, analizó datos de más de 2000 participantes y concluyó que el volumen del habla diaria disminuyó un 28% durante dicho período, lo que representa una reducción promedio de 338 palabras al año por persona.
El fenómeno de este progresivo silencio presenta una marcada brecha generacional, siendo la población joven la más afectada por esta disminución. Entre los participantes menores de 25 años, la pérdida media alcanzó las 451 palabras por año. Aunque un descenso de 338 palabras equivale apenas a dos o tres minutos menos de conversación diaria, los investigadores advierten sobre las implicaciones cognitivas y sociales que esto puede conllevar a largo plazo.
Los datos analizados provienen de registros de audio ambiental recopilados de manera pasiva en la vida cotidiana de 2.197 personas con edades comprendidas entre los 10 y los 94 años. Los participantes formaron parte de 22 estudios independientes realizados en Estados Unidos, Europa, México y Australia. Tras validar que los resultados no respondían a sesgos metodológicos, el equipo académico confirmó la hipótesis de una contracción sostenida en la comunicación verbal cara a cara.
Esta tendencia coincide cronológicamente con la masificación de los dispositivos móviles, el uso de mensajería instantánea y las redes sociales. Diversos análisis del sector tecnológico apuntan a que la comunicación escrita mediante texto, mensajes de voz asincrónicos e interacciones en plataformas digitales ha sustituido gran parte del diálogo hablado presencial. Informes de firmas de analistas como Pew Research Center coinciden en que los hábitos de comunicación de las nuevas generaciones priorizan las interacciones mediadas por pantallas sobre las conversaciones en tiempo real.
Desde el punto de vista sociológico, académicos como Robert Putnam, politólogo de Harvard y autor del influyente análisis sobre la participación comunitaria, señalan que la reducción de los intercambios verbales forma parte de un proceso más amplio de aislamiento e individualización en la sociedad contemporánea.
Por su parte, los autores del estudio sostienen que la conversación hablada presencial activa procesos cognitivos y sociales únicos que las herramientas digitales no logran replicar del todo, lo que podría incidir en el bienestar emocional y la cohesión social, incrementando indirectamente el costo en salud mental que genera el aislamiento.
Fuente: Universidad de Misuri







































