Las prioridades en el sector público están cambiando ante la presión de la inteligencia artificial, el aumento de ciberamenazas y las demandas ciudadanas.
Según proyecciones presentadas por Gartner, los responsables de tecnología en organismos estatales enfrentan un periodo de reestructuración donde los modelos tradicionales de operación y seguridad resultan insuficientes para gestionar el volumen de datos e infraestructura actual.
El informe destaca que el uso de la IA en la administración pública avanza desde pruebas piloto aisladas hacia la implementación de agentes autónomos orientados a respaldar operaciones, desarrollo de software y servicios directos al ciudadano. Analistas de la firma señalan que este giro exige actualizar las directrices de gobernanza y rediseñar los procesos internos, enfocando la inversión en la capacitación del personal y en métricas claras de impacto operativo.
En el área de ciberseguridad, la evolución de la IA, las tensiones geopolíticas y los avances en computación cuántica han dejado desfasadas las revisiones periódicas basadas únicamente en el cumplimiento normativo. Las recomendaciones del sector apuntan a consolidar una arquitectura de protección continua, con procesos automatizados, mayor visibilidad sobre los riesgos de proveedores externos y capacidad de adaptación criptográfica frente a nuevas amenazas.
Un relevamiento realizado por Gartner en enero de 2026 entre más de mil directores de tecnología indica que el 78% de los líderes del sector público planea destinar recursos a la formación de su personal para sostener estas iniciativas. La flexibilidad organizacional y la alfabetización digital se perfilan como factores clave para mantener la eficiencia operativa en los servicios estatales sin comprometer la rendición de cuentas.
Fuente: Gartner






































