¿Se convertirá la mayor Technopolis del mundo en un área geográfica poblada por nuevos monumentos representativos de una arquitectura entregada a las lógicas del mercado de la IA? ¿O seguirá siendo únicamente el depósito físico, el archivo y el museo difundido de la cultura digital? El ensayo titulado «La fin de Silicon Valley. Architettura del capitalismo digitale», pone en duda el destino de esta región en la era postdigital.
Entre el trabajo remoto, la deslocalización productiva y el desplazamiento de la economía hacia oriente, las grandes corporaciones de la tecnología de la información parecen ya no necesitar un lugar simbólico. La autora Lina Malfona, quien es profesora asociada de diseño arquitectónico y urbano, propone una lectura original y provocadora del presente tecnológico. Su enfoque entrelaza la arquitectura, la geopolítica y la economía.
La tesis fundamental del libro sostiene que, en un futuro inminente, la mayor tecnópolis del mundo ya no será capaz de relatar la compleja historia de las empresas de informática que la hicieron célebre. Durante la era digital, Silicon Valley fue considerada el polo de tecnología de la información más grande del planeta y la metáfora más poderosa de los Estados Unidos y su modelo tecnocéntrico. Sin embargo, en la era postdigital podría aparecer simplemente como su museo, una ciudad ilusoria de la tecnología que empaqueta productos ensamblados en otros lugares.
Hasta hace poco tiempo, la corporación era una entidad real y virtual al mismo tiempo, que actuaba tanto en el plano económico y financiero como en el físico y geopolítico.
En la época de la humanización de las tecnologías digitales, por el contrario, la difusión del trabajo remoto está acelerando su desapego del espacio físico. Esto conlleva el consecuente abandono de la idea de campus. Además, el reciente desplazamiento del baricentro de la economía mundial hacia oriente ha evidenciado que las empresas de tecnología, cuyas plantas de producción están ubicadas fuera del territorio estadounidense, ya no tienen la necesidad de conservar su cuartel general.
Fuente: Web. Editado por CDOL.









































