El Departamento de Justicia de EE.UU. ha provocado la ira de Google por sugerir una serie de soluciones, después de que el tribunal de EE.UU. dictaminara en agosto que Google tenía un monopolio ilegal en el mercado de búsquedas en Internet.
El gigante de las búsquedas en Internet, Google, ha respondido a la sugerencia del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DoJ) de desmantelar sus operaciones por motivos anticompetitivos, alegando que ello tendría «importantes consecuencias imprevistas» tanto para los consumidores como para las empresas.
La propuesta es consecuencia de una sentencia judicial estadounidense de agosto de 2024 que declaró que la empresa matriz de Google, Alphabet, había tratado ilegalmente de mantener su dominio en el mercado de las búsquedas en línea mediante un comportamiento anticompetitivo.
Esta sentencia fue el resultado de los procedimientos legales iniciados contra Alphabet por el Departamento de Justicia en 2020 debido a la preocupación por el dominio de la empresa en el mercado de las búsquedas en Internet.
En el momento de la sentencia de agosto de 2024, se habló de que uno de los posibles pasos siguientes podría consistir en que el Gobierno estadounidense ordenara la disolución de la empresa.
Y ahora, varios meses después, la sentencia ha ido seguida de la publicación de un documento de 32 páginas titulado «proposed remedy framework» (propuesta de marco correctivo), en el que se plantea esa idea como posible medio para poner remedio a las preocupaciones antimonopolio del Gobierno estadounidense.
«La conducta anticompetitiva de Google provocó daños interrelacionados y perniciosos que presentan complejidades sin precedentes en un conjunto de mercados en plena evolución», afirma el documento.
«Estos mercados son indispensables para la vida de todos los estadounidenses, ya sea como individuos o como propietarios de empresas, y no se puede exagerar la importancia de desbloquear eficazmente estos mercados y restablecer la competencia».
El documento continúa afirmando que el tribunal tiene autoridad para imponer medidas que «no sólo aborden los daños que ya existen como resultado de la conducta ilegal de Google», sino que también impidan que se repita ese comportamiento en el futuro.
Entre las áreas de preocupación señaladas en el documento se incluye la práctica de precargar los dispositivos de hardware con productos de Google, y sugiere el uso de «remedios conductuales y estructurales» para impedir que Google utilice productos como su navegador de Internet Chrome, la tienda de aplicaciones Play y el sistema operativo Android para «aprovecharse» de Google Search.
Se espera que el DoJ publique el mes que viene una lista más completa y exhaustiva de posibles medidas correctoras de la situación, pero -mientras tanto- Lee-Anne Mulholland, vicepresidenta de asuntos regulatorios de Google, ha criticado el contenido del documento marco en una entrada de blog.
«Nos preocupa que el DoJ ya esté señalando peticiones que van mucho más allá de las cuestiones jurídicas específicas de este caso», escribió.
Fuente WEB | Editado por CambioDigital Online






































