Un jurado federal en San Francisco, Estados Unidos, ha ordenado a Google pagar 425.7 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios, tras ser hallado responsable en una demanda colectiva por violaciones a la privacidad de los usuarios. La decisión judicial se basa en acusaciones que sostienen que la compañía recopiló datos privados de usuarios de aplicaciones móviles, incluso después de que estos desactivaran la opción de seguimiento en sus cuentas, una práctica que se habría extendido durante varios años.
El veredicto del jurado encontró a Google culpable de dos de los tres cargos presentados, aunque no se le impusieron daños punitivos, ya que se concluyó que la empresa no actuó con malicia. La demanda, presentada en julio de 2020, representó a aproximadamente 98 millones de usuarios y más de 170 millones de dispositivos. Los demandantes habían solicitado una compensación total de 31 mil millones de dólares.
Durante el juicio, se alegó que la recopilación de datos continuó a través de aplicaciones de terceros como Uber, Venmo e Instagram, incluso cuando los usuarios habían modificado sus configuraciones de privacidad para evitar el rastreo. Google, por su parte, ha anunciado su intención de apelar el fallo, argumentando que la decisión malinterpreta el funcionamiento de sus productos. Según la compañía, los datos recopilados eran anónimos, almacenados de forma segura y encriptada, y no vinculados a identidades individuales.
Este caso se suma a una serie de sanciones que Google ha enfrentado en los últimos años por prácticas relacionadas con la privacidad. Por ejemplo, en mayo de 2025, la empresa acordó pagar 1,375 millones de dólares al estado de Texas por acusaciones de haber recolectado datos biométricos, como geometría facial y voz, sin consentimiento, además de rastrear la ubicación de los usuarios incluso cuando el seguimiento estaba desactivado.
La evolución de las sanciones —desde los 22.5 millones de dólares impuestos por la FTC en 2012 hasta los 425 millones actuales— refleja una postura cada vez más firme por parte de las autoridades reguladoras en materia de protección de datos. En paralelo, Google enfrenta múltiples procesos antimonopolio, incluyendo uno reciente en el que se le permitió conservar su navegador Chrome, pero se le ordenó compartir ciertos datos de búsqueda con competidores.
La recurrencia de estas acusaciones y el aumento progresivo de las multas indican que las prácticas de recopilación de datos de Google continúan bajo intenso escrutinio legal y público en diversas jurisdicciones.
Fuente WEB | Editado por CDOL







































