El gasto mundial en tecnología de la información alcanzará los US$6,37 billones en 2026, lo que representa un incremento del 14% en comparación con 2025. Las cifras provienen de las más recientes proyecciones de la firma de investigación Gartner, las cuales incrementan en US$60.000 millones la estimación que la propia consultora había presentado en el mes de abril.
La revisión al alza responde principalmente a un mayor presupuesto destinado a los sistemas de centros de datos, categoría para la cual se prevé un crecimiento del 62,5% en 2026, frente al 56% estimado previamente.
Según detalló John-David Lovelock, vicepresidente analista de Gartner, este repunte refleja una aceleración en las inversiones orientadas a infraestructura de inteligencia artificial, plataformas en la nube y aplicaciones inteligentes, motivada por la expansión de las cargas de trabajo de inteligencia artificial y la demanda de cómputo de alto rendimiento por parte de hiperescaladores y empresas.
A pesar del crecimiento general en las cifras de inversión, el análisis advierte que el comportamiento del mercado no beneficia de manera uniforme a todos los actores del sector. Los presupuestos tecnológicos enfrentan presiones derivadas de la inflación, la escasez en las cadenas de suministro, el aumento en los costos de hardware y memorias, así como la reasignación de recursos para financiar iniciativas de inteligencia artificial.
Esta reorientación de prioridades ocurre en un entorno de mayor cautela por parte de los inversionistas respecto al volumen de capital destinado a la infraestructura de inteligencia artificial. Un ejemplo de esta dinámica se registró tras el reporte de resultados de Alphabet correspondiente al segundo trimestre de 2026, presentado el 22 de julio.
En dicho informe, la matriz de Google elevó su proyección de gasto de capital para el año a US$205.000 millones debido a sus planes de infraestructura en inteligencia artificial, movimiento que fue recibido con una caída en el precio de sus acciones. Durante la conferencia con analistas, la directora financiera de la compañía, Anat Ashkenazi, señaló que la empresa opera en un entorno restringido por la oferta y mantiene una construcción agresiva de capacidad para satisfacer una demanda sostenida tanto en servicios de nube como en sus operaciones internas.
La presión por justificar los desembolsos en esta tecnología se extiende a diversos sectores del ámbito corporativo. Una encuesta publicada el 21 de julio por la firma de cumplimiento fiscal Avalara reveló que nueve de cada diez directores financieros y líderes del área de finanzas se encuentran bajo exigencias para demostrar el retorno de inversión de los proyectos de inteligencia artificial implementados en sus organizaciones.
Fuente: PressWire







































