La velocidad del cambio tecnológico y la integración de la inteligencia artificial fueron los ejes centrales del foro Links 2026, encuentro de líderes empresariales organizado por Liberty Networks en la región de Centroamérica y el Caribe.
Durante el evento, el futurista y especialista en transformación empresarial Paul D. Roberts expuso un análisis sobre la aceleración de las tecnologías emergentes y el impacto directo que estas tendrán en la estructuración del liderazgo corporativo y en las demandas de infraestructura digital.
En su intervención, Roberts planteó la hipótesis de que la próxima década podría registrar una transformación económica equivalente a la experimentada a lo largo de todo el siglo pasado. De acuerdo con el especialista, las organizaciones atraviesan un proceso de transición en el que la automatización simple cede el paso a ecosistemas integrados por agentes inteligentes autónomos. Esta dinámica implica que la IA pasará de ser un instrumento de soporte a convertirse en un componente operativo que exigirá rediseñar la gestión del talento humano dentro de los entornos corporativos.
El ponente enfatizó que la capacidad operativa de estas herramientas avanzadas dependerá de la robustez de las redes de procesamiento y transmisión de datos. Para mantener la competitividad, las empresas deberán contar con infraestructuras capaces de soportar volúmenes crecientes de conectividad y almacenamiento.
En el contexto de América Latina y el Caribe, este requerimiento plantea la necesidad de expandir la capacidad técnica regional. Como respuesta a esta demanda, Liberty Networks avanza en proyectos de conectividad crítica como el cable submarino panregional MANTA y la actualización del sistema MAYA-1.2, iniciativas diseñadas para incrementar la resiliencia y diversificar las rutas de tráfico digital ante la alta exigencia del procesamiento de datos en la región.
A pesar de la creciente sofisticación de los modelos computacionales, el análisis expuesto en Links 2026 subrayó que el criterio estratégico, la visión de largo plazo y la capacidad de generar confianza se mantendrán como variables clave para la gestión organizacional. Roberts sostuvo que el valor de la adopción tecnológica radicará en potenciar las decisiones ejecutivas y mantener el propósito humano en el desarrollo de los negocios.
Esta perspectiva coincide con análisis del sector tecnológico regional. Informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señalan que el despliegue de la economía digital en la zona requiere reducir las brechas de infraestructura para maximizar el impacto del uso de la IA en la productividad local. En un escenario donde competidores internacionales invierten fuertemente en redes de procesamiento y centros de datos, la adecuación de la infraestructura física se consolida como un factor clave para el desarrollo del mercado regional.
Fuente: https://www.libertynetworks.com








































